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Cultura  |  16 octubre de 2021  |  12:00 AM |  Escrito por: Edición web

Ayer y hoy al compás del tango

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ELADIA BLÁZQUEZ.

Por Darío Tobón Montoya

A Avellaneda, ciudad satélite al sur de Buenos Aires, llegó un típico matrimonio español y se instaló en el barrio de Gerli. Allí nació el 24 de febrero de 1931 una niña, bautizada con el nombre de Eladia, el mismo de su madre. Su padre, José Blázquez, era carpintero. La familia provenía de la localidad de Lanjarón, España. En centro de inmigrantes la niña Eladia se inició cantando coplas españolas. Desde niña recibió clases especiales de música y canto que perfeccionó en la academia Rubistein, de Luis Rubistein el famoso letrista, compositor e instrumentista argentino. Una de sus composiciones iniciales es la canción Humo y Alcohol. A los 8 años de edad se dio a conocer en la radio y en teatro del barrio, cantando acompañada de su guitarra y de piano. Interpretaba cuecas, valses peruanos y folclor andaluz. Antes de los 10 años, ya era estrella de la emisora LR2 Radio Argentina. De 11 años compone el bolero Amor Imposible. Hugo del Carril que también actuaba en esa emisora la alzaba en sus brazos. Entre los 10 a 20 años siguió interpretando todo tipo de canción popular. Compone Mi Vinito de Jerez, dedicado al poeta que tanto admiraba, García Lorca.

En este vínculo, Eladia Blázquez interpreta varias de sus creaciones

A los 25 años ya era consagrada compositora e intérprete de sus obras. En 1959 viendo en la calle niños tratando de elevar una cometa (Barrilete como es conocida en Argentina) compone su primer tango Sueño de Barrilete, que dejó olvidado hasta 1970, cuando lo graba. Siguió a sus 30 años de edad componiendo temas de acento folclórico: Río Río, Mala suerte, Ya me Voy, Ya me Voy Yendo. Un capitulo poco conocido de la producción musical de Eladia, dentro de su incursión en la canción folclórica, es que muchos temas encontraron en el dueto Los Visconti su gran difusor. Los Visconti, esos controvertidos cantantes e instrumentistas, admirados en Colombia por mucha gente, pero rechazados por los puristas, que por ejemplo aman a Mercedes Sosa. Lo mismo pasó con ellos en su patria argentina. En nuestra tierra los 7 temas que ellos cantaron de Eladia, fueron muy populares. Unos ejemplos de títulos son: Y no es que me arrepienta, Tendré que hacerlo yo y Un Adiós sin porqué.

Con la balada No es un Juego el Amor de 1968 gana el segundo festival Buenos Aires de la Canción. Ese mismo festival, pero en la cuarta edición de 1970, la consagra con el tango Mi Ciudad y Mi Gente. Con este éxito, ella de casi 40 años decide dedicarse del todo al tango. Con sus tangos, completó unas 300 canciones salidas de su imaginación, 90 grabadas. Su primer LP fue exclusivamente de tangos vocalizados por ella. Comenzó a definirse su posición ideológica y social: completamente anti dictadura y en el campo político de centro izquierda. Tuvo en su barrio y en su gente la gran influencia de su vida. El máximo ejemplo lo dio escribiendo el tango El Corazón al Sur, tal vez el más conocido de ella, que se convirtió en el himno de los exiliados argentinos por culpa de los gobiernos militares dictatoriales. Este tango fue escrito en 1975, y de él hizo gran versión Roberto Goyeneche. Eladia, que vivió las dictaduras de su patria, siguió en su línea inconformista, de denuncia social, reflejada en algunos tangos como El Circo y los Payasos y en Somos como Somos.

(Aquí puede apreciar la interpretación de El corazón al sur, con Susana Rinaldi en París)Ha plasmado la realidad de su ciudad en su música. Escribió 3 libros dentro de los mismos ideales de los tangos: Nostalgia, Arrabal, Identidad, Añoranza, Dicha, Evocación, Amor, Respeto y Entrega. En una etapa de crisis del tango, al lado de Horacio Ferrer, fueron los grandes letristas de los 60s y 70s. Aun cuando no fue bien recibida, no tuvo agresiones notorias de parte de los tradicionalistas.

Alguien la llamó la Discépolo con faldas, pero esta comparación fue exagerada y excesiva: escribió versos críticos y escépticos, pero sin la profundidad ni el sentido doloroso de Discepolín. Eladia describe la ciudad, así como Manzi lo hizo con el barrio. Ella sintoniza su corazón con el sur, que es en la Capital el lugar donde viven los trabajadores, los humildes, en razón de que en el sur vivió su fructífera niñez.

Con el tango El Precio de Vencer, escribe un tema cuestionador, inquisitivo de las ideas políticas de los inicios de los 70 que fueron radicalizadas y extremistas. Ella situó con sus tangos a la mujer en un plano más elevado e introdujo en sus letras protesta social, inconformismo y denuncia. Es la única gran poeta del tango en la época que vivió. Con un tango canción verdaderamente nuevo. En el año de 1978 se le concedió el premio Prensario. Sigue publicando álbumes como el de 1981: su título es Si Te Viera Garay, en el que alude al segundo fundador de Buenos Aires. En ese álbum aparece la primera letra que le puso, con autorización a un tango de Piazzolla, Invierno Porteño. También lo haría con Adiós Nonino en ese mismo año. Cuando apareció su gran tango “Honrar la Vida” sufrió los efectos de la dictadura militar: su canción “Prohibido Prohibir” fue censurada.

(Aquí, “Honrar la vida”, el tango prohibido por la dictadura en la voz de su autora)

En el gobierno de Menen se prohibió “Argentina Primer Mundo”, tango crítico, pero no pesimista. La parte humana de Eladia, podemos resumirla en algunas frases: “Creo en un socialismo humano. Si rebelde es todo aquel que no se conforma, yo soy rebelde”. Nunca fue militante de ningún partido, pero se consideraba de tendencia de izquierda. Eladia vivió y murió soltera. Por 10 años soportó un cáncer que acabó con su vida el 31 de agosto del 2005. Recibió dos veces el premio Konex de Platino como mejor autor-compositor de tangos de la década en su patria.

Después de leer esta crónica dedicada a Eladia Blázquez sé que muchos de los buenos lectores me acompañarán en la admiración que siento por esta excelsa figura de la canción y el tango argentino. Fue artista que dejó en su obra su sentir por su amada patria. Y nos dio una lección de lo que debemos sentir por la nuestra.

(En este vínculo podrá apreciar la versión (en vivo) del tango Sin piel, de la quindiana Malena Díaz con Los Muchachos de antes)

 

Armenia, octubre 15 de 2021

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