• JUEVES,  20 ENERO DE 2022

Cultura  |  21 noviembre de 2021  |  12:00 AM |  Escrito por: Administrador web

Las fisuras literarias de María Fernanda Ampuero

0 Comentarios

Imagen noticia

Por Tatiana Alejandra Velázquez

El 12 de agosto El Tiempo publicó el artículo “¿Hay un “boom” de escritoras en América Latina?”, en el que describía la influencia que ha tenido el movimiento feminista en el orbe editorial. El resultado es que ahora leemos autoras monumentales como Poniatowska, o la gran escritora de novela social Elena Garro; y las contemporáneas parece que son “Las más leídas, las más traducidas, las más premiadas”. Eso hasta ahora, pese a que las mujeres llevan siglos escribiendo, afirma El Tiempo.

A pesar de los excesos que se pueden resaltar de casi todos los movimientos sociales, no hay que negar que es a través de estos que se insertan cambios importantes en cualquier sociedad. El movimiento feminista sacraliza las obras escritas por mujeres. La discusión es amplia, pero quiero solo establecer lo siguiente: si existe un boom de literatura femenina en Latinoamérica hay que clavar los ojos allá y ver de qué va, como se hace con cualquier otro “tipo” de literatura.

La cuentista ecuatoriana María Fernanda Ampuero fue galardonada con el Premio Joaquín Gallegos ra, por su libro Pelea de Gallos, entre otros reconocimientos que la han puesto en un lugar importante de esta “literatura femenina” emergente. De sus libros considero lo siguiente.

Aunque no siempre la selección de referencias es trascendental, sus textos revelan una fuerte influencia del cine. En sus relatos la mayoría de escenas se produce en espacios cerrados: habitaciones, salas de estar, cuadras de barrios populares, y son descritos en una perspectiva que detalla el escenario antes que la acción; o enfoca personajes que cobran sentido, de a poco, según la maestría de la descripción, un travelling: «HECHA UN OVILLO en el suelo pareces un bulto que algún mendigo dejó ahí sin miedo a que le roben porque no hay nada de valor en esa sucia bolsa. Eres tú. El polvo que levantan las sandalias de la multitud —la multitud que corre a ver el espectáculo— te cubre por completo». Logra atmósferas lúgubres no con pocos adjetivos, y casi todo lo que quiere enunciar lo dice la conducta de sus personajes (característica de los buenos narradores: mostrar con actos sin opinar o sobrexponerse en la obra). En una perspectiva que lo amarga todo Ampuero se aproxima a la tragedia que en sí misma es la humanidad. Universal, de acuerdo.

En Sacrificios humanos, su segundo libro, la cuestión son los migrantes que intentan la conquista de territorios por naturaleza conquistadores: latinos en EE. UU, latinos en Europa: pasa lo obvio, son aplastados. En su obra la desventura siempre tiene que ver con el dinero, y con algo igual de universal, el impulso de tener bajo los pies a otro, a lo otro. Hasta ahí vamos muy bien.

Cito dos pasajes de Subasta, relato suscrito a su libro Pelea de Gallos, en el que se proyecta una práctica antiquísima en América latina: el comercio de humanos. En este cuento la fealdad y la pobreza son el pasaje a la salvación: “A ver, nos vamos tranquilizando, que el primer hijueputa que haga un solo ruido le meto un tiro en la cabeza”. El argumento es extraordinario, pero el tono es bastante común, diálogos gastados ya por el cine más popular o las telenovelas latinoamericanas sobre trata de blancas, villanos acostumbrados: “Bueno, señores, señoras, queda abierta la subasta de esta noche, bien bonitos, bien portaditos se me van a poner aquí. Al gordo no le gustan los que lloriquean”. En otros cuentos las referencias son directas, no solo del cine, también de la televisión: R2D2, Strawberry, Mary had a Little lamb, y otros más comunes, Spiderman, El pájaro loco (mencionado en varios pasajes de ambos libros), sin que esto proyecte alguna simbología. Por ejemplo, mostrar cómo la idiosincrasia de los pueblos latinos en parte está constituida por el cine y la televisión que consumen. Sin función simbólica sus referencias son elementos gratuitos.

Considero los textos literarios un sistema (evolutivo, claro está). Cada dimensión es fundamental, es decir, no se puede mirar el fondo sin la forma y tampoco concebirse la forma con menos rigurosidad que con la que se mira el material de interpretación, el sentido que emerge por sobre la trama. Ampuero proyecta múltiples tópicos, todos enmarcados en la tragedia de los pueblos suramericanos: por pobres, por feos, por ignorados; materia que da fuerza, tenacidad a su voz, porque los temas por sí solos son atroces, pero una cosa es el relato y otra el fenómeno literario.

Sus cuentos con matices de terror sí que están enmarcados en esta afluencia cinematográfica: muñecas que parecen embrujadas, un villano con misteriosas obsesiones, producto de una infancia rota, que encierra a sus víctimas en una mansión retirada de la ciudad: Biografía, en Sacrificios humanos. Aunque hay que decir que en este último libro las fisuras son menores (escenas repetidas, si se hace una comparación entre relatos, pero es una escritura más madura). La voz aquí es categórica: “Siéntate ahora mismo, pedazo de zorra, claro que tienes hijos, todas ustedes paren como marranas”.

Hay un relato en Sacrificios humanos que me parece relevante: Elegidas. Mujeres feas que anhelan aquello que tienen las “niñas bien”: belleza, dinero; las que pueden tener sexo con los chicos de semblante “perfecto”, y aquí entra lo estereotípico. Narra una voz humillada, profundamente consciente de su desventaja social. En este relato Ampuero nos pone en la cara una manotada de realidad con muy mal olor, una trama extremista: “feas” que tienen sexo con “chicos bien”, pero cuando estos han muerto; otro buen argumento. Señalo que la suya es una literatura en ciernes, tan virtuosa en algunos aspectos como desmejorada en otros, aunque los comentarios editoriales y la crítica amañada de los medios digan otra cosa. A todo lo dicho debo añadir: el arte no debe tener medida por distinciones de género. El arte es arte y ya está, el fenómeno más igualitario de la expresión humana.

 

PUBLICIDAD

Comenta esta noticia

©2022 elquindiano.com todos los derechos reservados
Diseño y Desarrollo: logo Rhiss.net