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Cultura  |  24 agosto de 2023  |  12:00 AM |  Escrito por: Administrador web

Guillermo Echeverri vuelve al Cementerio Libre de Circasia, después de 60 años de muerto

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Estaba predispuesto que el cuerpo de Guillermo Echeverri Giraldo, a su muerte, fuera sepultado en forma vertical en una de las cuatro tumbas de mausoleo de los fundadores del Cementerio Libre de Circasia. Esta necrópolis de la Libertad había sido creada en 1930 bajo la tutela de Braulio Botero, un liberal que se opuso a las decisiones de la Iglesia Católica de no permitir enterrar los muertos inconfesos o suicidas, o prostitutas, o no bautizados en esta confesión religiosa, en el cementerio católico.

Guillermo fue su secretario, el de Braulio, y participó en toda la gesta de creación del Cementerio Libre, por tanto, gozó del privilegio de una de las tumbas donde ‘ni muertos estarían de rodillas’, siempre erguidos en pro de la Libertad. Sin embargo, a la hora de su fallecimiento, el Cementerio Libre estaba destruido, derruido, vandalizado por los fanáticos religiosos de ultraderecha en Circasia y el Quindío. Era el comienzo de la década de los años sesenta cuando en el Quindío aún tronaban las balas de la Violencia partidista de los años 50, que casi en todo el país había concluido.

Sus amigos maestros cargaron el féretro, lo pusieron frente al Cementerio libre vandalizado y allí su amigo Braulio Botero pronunció el discurso de despedida. Luego, sin más alternativa, siguieron hacia el cementerio católico, donde dejaron, muy a pesar de él, el cuerpo de este libre pensador del Quindío.

Hoy, sesenta años después, Guillermo Echeverry Giraldo vuelve por fin a su amado Cementerio Libre, el hogar donde debió permanecer desde su muerte. Sus restos serán depositados en uno de los mausoleos de este espacio sepulcral, tras las gestiones hechas por dos primos segundos, Fernando Ramírez Echeverri y Jairo Giraldo.

El acto se cumplirá a las tres de la tarde de este jueves 24 de agosto, como un homenaje al hombre de ideas liberales, al defensor de las causas humanísticas y al profesor de las ciencias biológicas, homenajeado tantas veces por su Herbario ejemplar del colegio Rufino José Cuervo, donde ejerció con dignidad y empeño su oficio de maestro.

Dice Luis Fernando Ramírez Echeverri que “Memo, como cariñosamente lo llamamos en familia, fue un destacado y activo miembro de la primera junta del Cementerio Libre, donde actuó como secretario y en el cementerio original una de las cuatro tumbas verticales que Don Braulio Botero Londoño, reservó para él y los tres caballeros que más lo apoyaron en esta noble causa, una estaba reservada para Guillermo Echeverri Giraldo”.

Educador por excelencia, se formó e inició en el colegio de su tío Julio y su padre Lázaro Echeverri Velásquez, en Circasia. Fue también docente en los Colegios Rufino J Cuervo y San José de los Hermanos Maristas en Armenia. Escritor, poeta, libre pensador y persona de excelentes calidades humanas y profesionales

Fue un destacado biólogo, investigador de plantas y defensor de la naturaleza, recibiendo a comienzos de los años 60 un reconocimiento especial de la Gobernación de Caldas, a través de su Secretaria de Educación por haber diseñado y organizado con sus alumnos el más importante y completo herbario en un colegio de bachillerato, en el Rufino J Cuervo, que se convirtió en un referente para las demás instituciones educativas del que llamamos Viejo o Gran Caldas.

Su memoria vuelve a las páginas de los periódicos, como era su menester literario, a través del gran salto del cementerio católico al Cementerio Libre, donde, seguramente, su alma descansará en paz y recibirá la gratitud de todos aquellos que aman y luchan por la Libertad.

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