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Medio Ambiente  |  20 octubre de 2023  |  12:00 AM |  Escrito por: Administrador web

¿Cómo se encuentra la salud de la fauna silvestre en Armenia?

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Para comprender como se encuentra la salud de la fauna silvestre que vive en Armenia, hay que hablar primero del territorio en el que nos encontramos, la cabecera municipal del municipio de Armenia contiene alrededor de 54 quebradas que la cruzan prácticamente por la mitad.

Esto hace que la zona urbana y las quebradas, que se supone deberían fluir por espacios de naturaleza, tienen que convivir juntas. Debido al crecimiento exponencial que ha tenido la ciudad en cuanto a habitantes y construcciones a partir del suceso del terremoto de 1999, se ha observado un crecimiento sin un esquema concreto de planificación y esto ha provocado que se construyan asentamientos informales dentro del área alrededor de los cuerpos de agua,  violando  el plan de Ordenamiento Territorial que dice que debe existir un margen de 15 metros a lado y lado de cada quebrada y una construcción, para proteger la salud de estos ecosistemas. Este margen pretende proteger la fauna silvestre que allí habita y que haya un menor impacto ambiental negativo dentro de las interacciones y los procesos biológicos naturales que se dan en cada hilo de agua.

Ahora entiendo bien lo que pasa en la ciudad. Entramos a hablar de la salud de la fauna silvestre, animales nativos como los guatines, zarigüeyas, armadillos, zorros perrunos, ardillas, mono perezoso, lagartijas, ranas, serpientes y otros como las aves. Se ha observado un deterioro de los ecosistemas de las microcuencas, es decir de las quebradas, el irrespeto de las construcciones ha provocado contaminación de sus aguas y sus suelos y esto ha afectado seriamente la salud de la fauna silvestre.  Tenemos en Armenia una fauna silvestre enferma, afectada por el proceso de urbanización sin respeto.

Otro problema es que a la sociedad le da temor convivir con este tipo de mamíferos, especialmente le temen a la zarigüeya, un marsupial que confunden con una inmensa rata. Casi nadie la distingue ni aprecia su ternura cuando se le ve con sus hijitos en la bolsa natural que lleva cerca al pecho.  Y, en muchas ocasiones, la gente tiende a matarlos, haciendo que su población se reduzca y alterando nuevamente todo el ecosistema y las dinámicas que se deben dar en estos espacios naturales.

Adicionalmente, el agua que tienen a disposición para beber generalmente está contaminada. Los árboles frutales de esas ‘cañadas’ son cada vez menos, y la comida escasea. Por eso, se les ve en las calles, en los parques, en los condominios, buscando comida, ‘mendigando’ un pedazo de pan. Es común encontrar animales silvestres muertos cerca a nuestras casas, producto del atropello de un vehículo, o el maltrato por parte de un ser humano.

Finalmente, la evaluación que hace el joven ingeniero ambiental y geográfico, que hace su pasantía en la CRQ, Juan Esteban Mejía, es de preocupación, ya que cada vez se deteriora más la salud de las microcuencas, del ecosistema y por ende de la fauna silvestre, que se queda sin hogar y adopta de manera urgente los edificios, los parques y las calles como su casa.

En Armenia no hay una política pública que dedique recursos y esfuerzos para proteger la fauna silvestre que, cada vez más empieza a ser menor.

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