• DOMINGO,  15 DICIEMBRE DE 2019

Editorial  |  19 noviembre de 2019  |  03:44 AM

Gobiernos de minorías en el Quindío

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Los electos gobernador Roberto Jairo Jaramillo y alcalde José Manuel Ríos Morales tienen sobre sus hombros la inmensa responsabilidad de sacar al departamento del Quindío y a su ciudad capital de la crisis social, económica y política en la que lo y la han mantenido sumidos sus dirigentes en las últimas dos décadas.
Armenia sobre todo, requiere atención inmediata en todos sus frentes, empezando por la movilidad vial. En la capital quindiana las vías son insuficientes para los casi 100.000 automotores que atosigan las calles y en donde el más mínimo accidente, desfile o marcha, evento deportivo o cultural es sinónimo de caos vehicular. El embotellamiento se apoderó de una ciudad mal planificada convertida en un inmenso parqueadero público y agréguele, la única urbe en donde existen paraderos de buses a menos de un metro de los semáforos y donde el arreglo de un semáforo lo convierte la directora de Setta, Fanny Martínez Tafur, en la gran noticia para echarle humo ai su incapacidad demostrada durante tantos años en un cargo acéfalo de direccionamiento.
Requiere Armenia de inmediato la generación de empleo, puestos de trabajo verdaderos y no los creados en el papel y en la mente de un mandatario que en su corto paso por la administración municipal le pudo más que la falsedad, la estupidez de politiquero de provincia y sus intereses particulares. 
Requiere Armenia de inmediato la solidez de una mano firme para garantizar la seguridad en el centro, en los barrios y en todos los sectores del municipio. Esa mano firme debe estar investida de la autoridad necesaria que se requiere para hacer cumplir la leyes, las normas, para implementar programas serios que redunden en la organización de una sociedad descompuesta ante la falta de autoridad, de compromiso, de responsabilidad de sus dirigentes que se quedaron en el pobre discurso de culpar al gobierno anterior de sus impotencias, fieles a los mismos vicios del actual gobierno nacional.
Requiere Armenia del compromiso de un mandatario que la ponga en la senda del progreso, que disminuya la enorme ventaja que en materia de desarrollo vial, industrial, comercial y agrícola le llevan de más de diez años Pereira y Manizales sus vecinas y hermanas en el Eje Cafetero.
Necesita Armenia de manera urgente un verdadera política pública que acoja a la gran cantidad de habitantes de calle, población que crece de manera desmedida y que es atendida con programas que hoy son “pan y mañana hambre”. Habitantes que se han convertido en parte del paisaje, símbolo de la violación de los derechos humanos de una sociedad plagada de desigualdades.
Es primordial para Armenia y el Quindío que los nuevos alcaldes de los 12 municipios, que el gobernador entrante y los también diputados y concejales de las diferentes localidades, cumplan con las tareas propuestas, con las promesas que los llevaron a ganar las elecciones del pasado 27 de octubre.
Deben como tarea principal recobrar la confianza de los habitantes de la tierra del café perdida por los actos de corrupción, la negligencia, el poco compromiso, los intereses particulares y la poca querencia por la tierra que con su actitud han demostrado nuestros dirigentes.
Los alcaldes, el gobernador, los concejales y diputados deben ante todo hacer una análisis profundo de los resultados de las elecciones del 27 de octubre y tener en cuenta que si bien es cierto que fueron elegidos, no es menos cierto que la gran mayoría de los armenios y de los quindianos han perdido la fe en sus líderes y mañana, si no demuestran con hechos lo prometido, se puede imponer el abstencionismo y el voto en blanco.
Los resultados de las elecciones del 27 de octubre de 2019 son muy dicientes, auguran un cambio ya sea para bien o para mal. Es decir, si se hace la tarea bien hecha el panorama político tiene que modificarse, pero si los que llegan continúan por la misma senda y los mismos intereses de los dirigentes anteriores, las próximas elecciones pasarán factura de cobro.
Recordemos, para que no se nos olvide, tanto a electores como a elegidos, los resultados de las elecciones regionales de 2015 y las de 2019, comparémoslas para que nos demos cuentan que vamos, como dice ese hermoso tango de Alfredo Le Pera interpretado por el gran Carlos Gardel, “cuesta abajo”.
En octubre 2015 el potencial de sufragantes de Armenia para elección de alcalde era 245.103 de los cuales se acercaron a las urnas 147.836, el 60.31%. Carlos Mario Álvarez del partido Liberal fue elegido alcalde con 70.741 votos, seguido de José Manuel Ríos Morales (actual alcalde electo) candidato del partido de la U y de Cambio Radical con 48.962 votos. Los votos en blancos estuvieron por el orden de 13,410, los no marcados 7.514 y los nulos 6.444, la suma de estos últimos tres fue de 27.368, un porcentaje del 19.53%. Si los analizamos con lupa, Carlos Mario Álvarez Morales asumió el cargo el 1 de enero de 2016 con la aprobación del 28,86% del potencial de sufragantes
En lo que tiene que ver con gobernador en las elecciones del 25 de octubre de 2015 el potencial de sufragantes era de 451.389 y ejercieron su derecho 275.212, el 60.97% de los ciudadanos aptos para votar. Carlos Eduardo Osorio Buriticá fue el ganador con 125.617 sufragios seguido de Sandra Milena Gómez Fajador con un total de 103.148 votos. Los votos en blanco sumaron 16.714, los no marcados, 15.507 y los nulos 9.487 para un total de 41.708 votos para un porcentaje de los tres anteriores del 15.74%. El Cura inicio labores el 1 de enero de 2016 con la aprobación del 27.82% del potencial de sufragantes. 
Para el pasado 27 de octubre el potencial de sufragantes en el Quindío era 476.195. Roberto Jairo Jaramillo fue elegido gobernador con 82.424 votos el 38.22% del total de los ciudadanos que se acercaron a las urnas 254.971. Los votos nulos fueron 11.913, los no marcados 27.432 y blancos 49.058 para un total de los tres anteriores de 88.403, un porcentaje del 38.17%- El odontólogo asumirá la gobernación del departamento el 1 de enero de 2020 con la aprobación del solo 17.30% del potencial de sufragantes, 476.195.
Por su parte, para la alcaldía de Armenia el pasado 27 de octubre el potencial de sufragantes subió a 260.127. José Manuel Ríos Morales fue el ganador con 29.131 votos (casi la mitad de lo que obtuvo en el 2015) el 24.34 % de quienes ejercieron su derecho, 132.783. Los votos nulos fueron 5.755, los no marcados 7.370, los votos en blanco 26.289 para un total de los tres anteriores de 39.409 votos, un porcentaje del 31.85%. Ríos Morales se estrena el 1 de enero de 2020 en la alcaldía de Armenia con el beneplácito de tan solo el 11, 19% del potencial de los sufragantes, 260.127.
Es decir, la votación del 27 de octubre de 2019 en comparación con la de 2015 bajó de manera alarmarte en cuanto a aceptación de líderes. Es de anotar que una gran mayoría de los votos nulos y los no marcados iban con el sello de votos en blanco. Asimismo, se debe tener en cuenta que la registraduría presenta fallas en el potencial de votantes, pues se ha comprobado que muchos de estos son ciudadanos que han muerto y no han sido descargados de los registros.
En todo caso, preocupa que los electos mandatarios del Quindío y de Armenia asuman sus cargos con tan bajo respaldo ciudadano, esa es la democracia dirán muchos, pero preocupa el poco sentido de pertenencia de los habitantes de esta parte del país por el departamento y por su ciudad. En otro sentido, se manifestó el cansancio, la voz de protesta contra la incapacidad, la negligencia y los intereses corruptos de los dirigentes, un llamado para que hagan la tarea como es debido.

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