• LUNES,  01 JUNIO DE 2020

Cultura  |  01 abril de 2020  |  12:01 AM |  Escrito por: Robinson Castañeda

La Alegría Vieja

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Texto y galería fotográfica: Deivy Zuluaga.

La veracidad frágil de la memoria que se reconstruye de sus escombros a través de la imagen, aquella que captó un instante irrepetible, algo que nunca más volverá a ser, algo que alguien capturó en ese recuadro sensible a la luz, y donde nos devuelve la idea de que todo tiempo pasado fue mejor.

Las carreras en los corredores, los gritos en los salones, los tumultos a la salida, los vendedores en la entrada, la fila en la cafetería, los intercolegiados, las clases en el calor de las tardes y la oportunidad de encontrarse con los amigos cada mañana, de ver a la niña en la primera fila del salón, o simplemente esperar el descanso para jugar con un balón o irse al rincón más lejano a hablar con los compañeros, los carros en el parqueadero, hoy ya no están, hoy solo se escucha el viento y una que otra lata caer antes de asumir la orden para demoler el colegio y construir una institución nueva, obras que debían iniciar hace dos años y que hoy no se cristaliza, así como los otros 9 colegios que junto al Rufino Sur esperan volver a alojar a sus estudiantes.

“La Alegría Vieja es un proyecto que surge al conocer que la Institución Educativa Rufino José Cuervo Sur iba a ser intervenida para su completa remodelación. Tuve la fortuna de estudiar mi secundaria en este colegio y como para cualquiera son innumerables las anécdotas en este mismo. A el llego en febrero de 1999, en donde se inició el proceso de reforzamiento estructural de la institución y se recibió clase en salones de madera y plástico. Ver de nuevo el colegio lleno de escombros me genera la necesidad de recopilar imágenes que encuentro en internet de estudiantes y algunos compañeros del colegio y sobreponerlas sobre fotografías que realizó de la institución, en donde quiero evidenciar algunos de los momentos vividos con el fin de reconstruir la memoria colectiva de los exalumnos y docentes del claustro educativo.

Para mí encontrar el colegio en ruinas me produjo un gran choque, ya que me remitió a las semanas posteriores al terremoto, en donde gran parte de la ciudad quedo destruida, mi anterior trabajo “Talleres del Olvido” gira en torno a la vida de 10 adultos mayores damnificados del terremoto y esto me hace reflexionar sobre el impacto que tuvo esta situación en mi vida y la necesidad de trabajar en torno ella”

Galería de fotos:

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