• SÁBADO,  15 AGOSTO DE 2020

Editorial  |  19 junio de 2020  |  12:00 AM

Por la defensa de El Edén

0 Comentarios

Imagen noticia

Desde mediados de 2017 unos vientos provenientes del suroccidente de Colombia comenzaron a circular afanosamente por nuestra terminal aérea, el aeropuerto internacional El Edén, escenario que se muestra como el más atractivo en proyección y competitividad de la región del Eje Cafetero.

Y fue en la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío, Ccaq, que se replicaron los primeros remolinos de una firma, que anhelaba hacerse a la concesión del aeropuerto quindiano, además de los de Ibagué, Neiva y Buenaventura: la empresa Aerocali SA.

Este conglomerado, que está conformado según informó la Ccaq en su portal web el 25 de julio de 2017, por socios como la española Aena Desarrollo Internacional SA, y las firmas colombianas Corporación Financiera Colombiana SA, Epiandes SAS, Concecol SAS y Valora SAS, expuso en ese ya lejano año el proyecto preliminar para la Asociación Público Privada, APP, que pretendía conformar un paquete de aeródromos del occidente.

Aerocali es desde el año 2000 y hasta este 2020 el concesionario del aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, ubicado en Palmira, y que sirve principalmente a la capital vallecaucana, Cali, por lo que su intención es proseguir con la administración, operación y explotación económica no solo de la terminal caleña, sino ampliarse a las de Tolima, Huila, Quindío y a la segunda de importancia del Valle, la del puerto bonaverense, para así conformar un atractivo grupo, que le daría el manejo total de los cielos de una zona que posee potencialidades en turismo, comercio, exportaciones e industria.

Un sector de la dirigencia y gremios quindianos recibió desde el comienzo y sin mayores objeciones la propuesta preliminar de los inversionistas privados, sin detenerse a evaluar las cifras e inversiones para dar una juiciosa valoración.

No obstante, al avanzar el tiempo y hacerse oficial la oferta ante el Gobierno Nacional, la Agencia Nacional de Infraestuctura, ANI, y la Aeronaútica Civil, Aerocivil, responsable de los aeropuertos en mención, otro sector de la sociedad quindiana concluía que lo planteado por el concesionario era poco ventajoso para Armenia.

Con solo observar unos datos se demostraba que el negocio era lucrativo para los caleños, pues si se entregaba el aeropuerto de Armenia por 30 años, el privado haría inversiones para este periodo de solo $33.000 millones, para un promedio de $1.100 millones por cada año de la concesión, mientras que Aerocivil espera para este 2020 una ejecución de recursos por cerca de $34.000 millones, cifra claramente muy superior a la que ofertó Aerocali para las tres décadas.

Además, el mismo director de la Aeronáutica, Juan Carlos Salazar, confirmó que el Gobierno Nacional ha hecho inversiones desde el año 2018 y hasta la fecha, por $116.000 millones en la modernización de la infraestructura, obras que avanzan satisfactoriamente y que continuarán en la próxima vigencia.

Y ni hablar de las proyecciones de aumento de pasajeros que se esgrimían en la APP, debido a que el Plan Maestro del aeropuerto internacional El Edén y que fue elaborado en 2013 por la misma Aerocivil es más atractivo que lo plasmado por los caleños. La Aeronáutica se propuso que en 10 años el aérodromo de Armenia llegaría a movilizar 1 millón de pasajeros, y la concesión solo planeaba que en 30 años se alcanzaría la cifra de 1 millón 200 mil.

Un buen síntoma es que Salazar confirmó que en el 2019, tres empresas aéreas sirvieron dos rutas nacionales y una internacional, movilizando 419.000 pasajeros en el territorio colombiano, mientras en el tráfico internacional se atendieron 44.000.

La concesión pareciera que se quedó corta, porque ante los ánimos que dan sectores como el turismo -claro independiente de lo que se ha originado por la pandemia de Covid-19-, el arribo de pasajeros tanto nacionales como extranjeros aumentará considerablemente en la próxima década, atraídos por el Paisaje Cafetero y las inversiones jalonadas por la puesta en marcha del Túnel de La Línea, como paso que reduce los tiempos del transporte de carga entre el centro y el occidente del país, y la esperanzadora constitución de empresas en la región, gracias al funcionamiento de la megaobra, el posicionamiento de la Zona Franca y los incentivos de la Zona Especial Social y Económica, Zese.

No consideró, quizás Aerocali, que El Edén de Armenia es por sus atributos, el aeropuerto con mayores posibilidades de crecimiento y expansión, siendo que el Matecaña de Pereira no tiene hacia dónde crecer en su espacio físico y el Aerocafé en Palestina, Caldas, aún no ‘despega’.

Asimismo, la competitividad del aeródromo quindiano se sustenta en que está ubicado entre los 15 aeropuertos nacionales que más movilizan pasajeros en nuestro país, según datos de Aerocivil en agosto de 2019, y que antes de la crisis por la emergencia sanitaria de 2020, mostró en la anterior vigencia un crecimiento cercano al 14% de usuarios tanto nacionales como internacionales, por lo que se espera que una vez se reactive la economía, la terminal aérea recuperará su impulso.

En consecuencia, nada mejor para la región la noticia que reveló EL QUINDIANO el martes pasado, de la exclusión del aeropuerto El Edén del proceso de concesión de Aerocali. Este es un ejemplo positivo de los buenos resultados que se alcanzan al actuar en bloque regional unido, puesto que la determinación del Gobierno Nacional se materializó luego de la articulación de fuerzas de los gremios, la bancada de congresistas, que expuso en Plenaria del Senado en agosto de 2019 a la ministra de Transporte, Ana María Orozco, la inconformidad de la sociedad armenia por la concesión, y la petición realizada al propio presidente de la República, Iván Duque, por una junta ciudadana de defensa del aeropuerto, donde figuraron empresarios como Javier Baena, Diego Arango, Luis Fernando Zuluaga y Hernando Márquez Aristizábal.

Y es así, unidos que se debe proseguir en la siguiente tarea de no cesar en las gestiones para que se consoliden las obras que hacen falta para que el aeropuerto internacional El Edén cumpla con las necesidades y requerimientos que exige una terminal aérea moderna de pasajeros y carga, lo que sin duda aportará en este periodo de pospandemia a jalonar con más firmeza al desarrollo y la competitividad.

Trabajar para que lleguen más aerolíneas es fundamental, pues en los últimos años los quindianos y los visitantes hemos estado a merced de los caprichos de Avianca, que claramente no ha sido muy generosa y solidaria. Eso es prioritario para la meta de un millón de pasajeros en 2030, al existir una amplia oferta y demanda que estimule la competitividad.

Es grato observar la nueva torre de control y lo que se contempla en las demás fases como lo expuso el director de la Aerocivil a este periódico: “Estará la plataforma nueva e intervenciones de mantenimiento, mientras en la fase dos, se contrató la nueva terminal internacional, mantenimiento de la pista y plataformas. En la fase tres la construcción de la zona de seguridad en la cabecera de la pista o cabecera 02 y se siguen proyectando otras obras en el aeropuerto para que cumpla con altos estándares internacionales… Y para 2021 se tiene prevista la fase cuatro en la que se llevará a efecto la adquisición del muelle de abordaje y bandas transportadoras para el muelle internacional, la ampliación del ancho de pista, reforzamiento estructural de la terminal internacional, el mejoramiento de la infraestructura de servicios de las obras ejecutadas, tratamiento de aguas y circuitos cerrados de televisión, entre otras actividades que hacen parte de proyectos que superan los $40.000 millones”.

La defensa de nuestra terminal aérea debe seguir engranando piezas y esfuerzos para avanzar en las líneas de desarrollo que se centran en el turismo, entre este el rural, temático, de convenciones y salud, además en innovación, tecnología, agroindustria e inversiones.

Consolidar el bloque ciudadano para asegurar los recursos que ha prometido el Gobierno Nacional es decisivo, debido a que el aeropuerto El Edén ha demostrado, a pesar de las dificultades, que sí es competitivo. Los vientos de occidente fueron mezquinos en su oferta, por tanto la tarea ciudadana es garantizar que nuestro aeropuerto no deje de ‘volar’.

PUBLICIDAD

Comenta este artículo

©2020 elquindiano.com todos los derechos reservados
Diseño y Desarrollo: logo Rhiss.net