• SÁBADO,  31 OCTUBRE DE 2020

La Guaca  |  18 agosto de 2020  |  12:00 AM

Javier Ramírez, lidiando ‘chicharrones’

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Sin lugar a dudas, el funcionario de la alcaldía de Armenia que menos disfruta de un respiro es Javier Ramírez Mejía, quien podría decirse ‘tiene más puestos que un bus’. Sumado a su cargo oficial como secretario de Gobierno y Convivencia se le han endosado otras responsabilidades, debido a la crisis originada en el CAM por las investigaciones dentro de la pandemia por Covid-19, y la inseguridad administrativa que se ha tornado crítica con la suspensión del titular José Manuel Ríos, y que ha desembocado en dos encargos para alcalde, en los nombres de Jorge Fernando Ospina y la actual Claudia Milena Rivera.

El exsenador Ramírez es desde el 14 de mayo, el encargado de la dirección de Bienes y Suministros, ante la renuncia de la ahora encartada por los contratos Covid-19, Gabriela Valencia, e igual designación ostenta como gerente de la Edua, por la dimisión intempestiva e irrevocable de Jámer Chaquib Giraldo, el 7 de junio, quien al parecer no logró descifrar la maraña jurídica que hay en la entidad, especialmente con el tema de la valorización, y prefirió ‘dar un paso al costado’.

Ramírez Mejía, entonces, ya lleva más de tres meses ‘enchicharronado’, lidiando con estos encargos y no se asoma un ‘respiro’ para el funcionario, quien tiene entre sus responsabilidades varios de los temas más sensibles de la ciudad como son espacio público y seguridad, entre otros.

No ponemos en duda las capacidades de Ramírez Mejía, ¿pero esto no entorpece aún más el funcionamiento de la administración?

Interinidad, perjudica al CAM

Nada más perjudicial para una administración que la interinidad, y en el caso que nos atañe, más cuando se involucran dependencias que tienen en su misión velar por el funcionamiento de la entidad territorial.

Ramírez Mejía no puede descuidar su secretaría de Gobierno, pero tampoco puede dejar al garete los encargos en Edua y Bienes y Suministros, por lo que sabemos que el economista ha multiplicado sus esfuerzos y compromiso para asegurar un normal desempeño del municipio.

No obstante, la ciudadanía se pregunta en qué van las obras de valorización y las de La Estación, las que ya no dan más espera y son urgentes para la ciudad. El encargo ralentiza los procesos y quizás solo se esté firmando en estas dependencias lo básico como la nómina y algunas compras menores, como el café y el azúcar. ¿Qué se está esperando?

Devolverle la seguridad administrativa a la ciudad requiere de decisiones audaces, inteligentes y oportunas, para no socavar más la institucionalidad. Armenia, señora alcaldesa, no puede seguir dando más tumbos, mientras se dejan pasar los días.

Miremos cómo está Armenia

Para los que dejan pasar el tiempo sin ejercer su dignidad, les recordamos que a la fecha Armenia está sin plan de desarrollo por las ligerezas del anterior alcalde encargado y un sector del concejo, se asoma aceleradamente el pico de la pandemia y no hay consenso para afrontar su impacto, se han aumentado los índices de desempleo a guarismos históricos, y aún no se sabe en qué va a terminar la investigación contra el alcalde titular José Manuel Ríos. Eso, solo por nombrar algunos de los hechos que generan incertidumbre en la capital quindiana. ¿No merece ello, acciones urgentes?

¿Gerson Obed se diluyó? 

La imagen de quien hace solo unos meses posaba como un influyente líder y hablaba con cierto volumen en los pasillos del CAM y del mismo concejo de Armenia, se viene diluyendo en los parroquiales mentideros políticos de la ciudad.

Don Gerson Obed Peña, el exconcejal que a finales de 2018 denunció por todos los medios las supuestas amenazas contra su vida y salió del país, ha soportado un ‘difícil’ 2020.

La línea de tiempo de Gerson Obed, quien tomó relevancia al liderar debates sobre la valorización, podría decirse que inició en su periodo como concejal. Denunció con su bancada de Cambio Radical las irregularidades de la valorización, reveló que por ello fue amenazado en 2018, recibió favorables fallos judiciales para poder sesionar virtualmente, logró que le ordenaran a la Unidad Nacional de Protección, UNP, que le hiciera en menos de cuatro meses un estudio de nivel de riesgo a comienzos de 2019 –evaluación que no se conoció oficialmente-, y finalmente terminó su periodo como corporado sin mayores problemas, aunque no pudo revalidar su curul y se ‘quemó’ con un poco más de 500 votos, en las elecciones de octubre del año pasado.

Sin embargo, en el empalme del alcalde electo, José Manuel Ríos, el nombre de Gerson comenzó a sonar como uno de los secretarios de despacho. Y fue así. Ríos lo nombró en Hacienda, cargo que asumió el 1 de enero de 2020. Una vez allí, comenzó a diluirse.

Sus polémicas

Gerson Obed fue recibido como secretario de despacho por sus excompañeros del concejo con citaciones al cabildo. Su gestión comenzó a ser cuestionada y polémica. Se le vinculó con la contratación de un abogado para el municipio y que tenía antecedentes de investigaciones, y para completar, la Procuraduría solicitó, a finales de mayo pasado, información relacionada con la vinculación del entonces secretario Peña y de las personas de su círculo familiar que trabajan en el gobierno de esta capital.

A pesar de ello se mantuvo en su cargo por dos meses más, y solo con el encargo de la señora Claudia Rivera, al aceptarle la renuncia, Gerson Obed dejó el 29 de julio el despacho en el CAM, mientras veía cómo le ‘cortaban’ sus lazos en la empresa Amable y Fonvivienda, otras dependencias que consideraba su fortín, pues no hay que olvidar que entre lo que solicitó el Ministerio Público en mayo estaba la información de María José Peña Roncancio, hija del exsecretario de Hacienda, contratista de Amable; Estefanía Duque Nieves, cuñada y empleada de Fonvivienda; Luisa Fernanda Duque Nieves, funcionaria en Amable y esposa del exfuncionario, así como de Octavio Duque, suegro del secretario quien es contratista de Fonvivienda.

La ciudadanía está a la espera de las conclusiones de estas indagaciones, en las que presuntamente pudo haber violado el régimen de incompatibilidades e inhabilidades.

Por el momento, Peña guarda ‘austeridad’ como recomendó tenía que hacerse en el municipio, con menos contrataciones, días antes de ser aceptada su dimisión.

Ñapa, para la ‘gente de bien’

Diversas reacciones ha generado el editorial titulado ‘¿Y el civismo de la ‘gente de bien’, qué?’, en el que hacemos un llamado al civismo. Cada comentario de nuestros lectores es recibido y analizado, por tanto se concluyó que nos hizo falta una descripción de una clase de ‘gente de bien’, que sabemos será fácilmente identificada por muchos, por lo que compartimos esta ñapa, que se une al análisis que sigue publicado en este medio:

“Es esa 'gente de bien', la experta en genuflexiones, en 'pelar rodilla' y en cantos de alabanza cuando guardan reposo para santificar en sus templos el séptimo día y que se enclaustran en casas de retiro o en grupos de evangelización para expiar sus culpas y aliviar sus rancios espíritus, porque el que 'peca y reza, empata'. Es la misma 'ralea' que vanidosamente se expone para mostrar una hipócrita generosidad, cuando lidera donaciones para los más necesitados, y que luego entrega en su nombre y con despampanantes shows, para usurparse el crédito de otros y 'ganar indulgencias con padrenuestros ajenos', buscando la aprobación social, al creer que así se limpia su conciencia, maculada por la doble moral. Es esa ‘gente de bien’ que se autoproclama honesta, correcta y espiritual, pero que señala con desprecio a su prójimo”.

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