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Región  |  05 octubre de 2020  |  12:00 AM |  Escrito por: Edición web

El faltante del Fondo de Empleados de la UQ suma $769 millones de pesos, el caso ya está en Fiscalía

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Un empleado de confianza, que manejaba directamente la Tesorería del Fondo de Empleados de la Universidad del Quindío es el responsable directo del faltante de $769 millones 799.211 pesos, en la entidad, según denuncia instaurada ante la Fiscalía General de la Nación por el gerente de este organismo de economía solidaria en la región José Fernando Jaramillo, y firmada también por la contadora del organismo Luz Adriana Gutiérrez Gordillo y la Revisora Fiscal Luz Dary Gómez Giraldo.

El empleado Néstor Jaime Montoya Berrío, que tenía acceso a las claves del sistema contable de los dineros del Fondo, realizó durante los últimos 9 años un ‘jineteo’ a las cuentas de la entidad, lo que lograba ocultar borrando y modificando constantemente los registros contables. Tomaba el dinero, borraba y modificaba los registros, utilizaba ese efectivo en actividades aún desconocidas, y luego lo regresaba, para lo cual tenía que volver a borrar y modificar registros.

Sin embargo, por orden del gerente José Fernando Jaramillo se hizo un arqueo general, tras las sospechas de la falta de dinero, y se halló que en caja debieron circular $1.125 millones 260.267 pesos, pero en realidad solo se hallaron $355 millones 461.066 pesos, lo que indicaba un faltante de $769 millones 799.211.

El gerente Jaramillo tomó la decisión inmediata de suspender al empleado Néstor Jaime Montoya Berrío, que llevaba 27 años vinculado a la entidad, pedirle el token de bancos, todas las claves y las llaves de la caja fuerte, bóveda, oficinal principal y alterna, y comunicarle la decisión, el pasado 11 de septiembre.

En su relato a la Fiscalía, el gerente José Fernando Jaramillo confirma que el señor Montoya Berrío reconoció su falta y efectivamente dijo ser el autor del faltante.

“El denunciado, llorando y pidiendo perdón, aceptó la responsabilidad de manera verbal del faltante del dinero, manifestando que era el responsable del faltante y que tomó los dineros para cubrir deudas de la anterior representante legal del Fondo de Empleados de la Universidad, señora Fanny Guerrero Pérez…”.

Por otra parte, tres empleados más del Fondo hicieron denuncia penal contra el mismo individuo Montoya Berrío, por haber utilizado sus perfiles y claves del software institucional de la entidad, sin sus consentimientos. La empleada Mónica Pilar López Rojas manifiesta que le dio a Montoya el número de usuario y clave personal del software como un hecho de confianza en él. En tanto, los empleados Fabio Botero Giraldo y Hernán Darío Villa manifestaron que jamás le dieron al señor Montoya el nombre del usuario y la clave personal para ingresar al software y desconocen cómo las obtuvo.

Esta última denuncia se presenta porque el implicado Montoya estuvo separado, por sospechas del gerente Jaramillo, del cargo de la Tesorería, lo que implicó el cambio de los usuarios y claves de ingreso al sistema. Aparentemente todo siguió igual, normal, y el señor Montoya volvió a su puesto. Ahora, la investigación interna ha descubierto y probado que durante ese tiempo en que Montoya estuvo desvinculado de la Tesorería se presentaron también los movimientos de ‘jineteo’ y se borraron y modificaron los registros contables, razón por lo cual todo se veía normal aparentemente. Se comprobó que fue el propio Montoya quien borró y modificó los saldos contables, utilizando las claves de sus tres compañeros de oficina, razón por la cual no fue descubierto.

Personas vinculadas con el Fondo se preguntan cómo la contadora de la entidad, Luz Adriana Gutiérrez Gordillo, y la propia Revisora Fiscal Luz Dary Gómez Giraldo pasaron por alto en sus informes los faltantes durante nueve años.

Al consultarle al gerente Jaramillo sobre esta anormalidad, explicó que él asumió el cargo en el 2014, y tanto la contadora como la Revisora Fiscal entregaron certificados donde se acreditan las cuentas y la normalidad de los procedimientos contables y financieros.

“El principio fundamental de una buena gerencia es la confianza en su equipo de trabajo. Yo confié en esos reportes, porque así aparece en los libros”, sostiene.

Sin embargo, Jaramillo explicó que a raíz de una visita de rutina de la Superintendencia de Economía Solidaria, se notó que a comienzos de este año, en los reportes del 29 de enero y el 18 de febrero, no había certificados de saldos de los arqueos correspondientes. Aunque este no fue un obstáculo para que la oficina fuera aprobada por la Superintendencia, internamente se empezó la investigación y se llegó a evidenciar el faltante de los $769 millones de pesos.

La solidez del Fondo

El gerente del Fondo dijo que a pesar del faltante, la entidad continúa siendo muy sólida, pues tiene un patrimonio de $8.844 millones de pesos y unos activos de $21.699 millones. Así mismo, se empezaron las gestiones para recuperar por vía judicial parte del dinero perdido. “Lo más importante es que detectamos el desfalco, lo denunciamos a la Fiscalía y tomamos al interior de la entidad todas las correcciones pertinentes, para evitar este tipo de situaciones”, enfatizó Jaramillo.

Finalmente, el gerente hizo un llamado a todos los asociados para que no se dejen llevar por el pánico y sostuvo que los dineros de los ahorros de cada uno de los casi mil afiliados al Fondo está seguro y en buenas manos”.

La investigación la asumió la Fiscalía 19 Local Seccional, bajo la noticia criminal 630016000059202050423.

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