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Columnistas  |  14 noviembre de 2020  |  12:00 AM |  Escrito por: Jimena Marín

EL OLOR A LIBRO NUEVO

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Jimena Marín

Por Jimena Marín Téllez

Con las nuevas tecnologías, se han sacado al mercado productos que buscan reemplazar la lectura en los libros impresos. Por ejemplo, las tablets, tipo el Ipad y, en especial, el Kindle. Para los que no lo conocen, el Kindle es una especie de tablet, pero enfocada específicamente a leer libros electrónicos.

El Kindle trata de emular la hoja impresa de un libro físico. Sus letras son en blanco y negro y es posible ajustar el brillo de la pantalla. Así mismo, el Kindle permite a sus usuarios tener tantos libros como quieran almacenados en el dispositivo.

Es un hecho que Colombia es un país que no lee. Los colombianos que leen terminan 5.1. libros al año, en promedio. Si incluyéramos también a los no lectores, este promedio bajaría a 2.7. libros por año.

Así las cosas, al ser un país con poca cultura lectora, es apenas entendible que no tengamos un acceso adecuado a libros que en otros países son fácilmente accesibles. Hace poco estuve buscando un libro que se llama “Ana de las Tejas Verdes”. Fue completamente imposible conseguirlo impreso en el país. Por tal razón, fue necesario importarlo de Canadá, haciéndolo excesivamente costoso.

Entonces, al tener poco acceso a libros de literatura no universal y de carácter especializado y técnico, los colombianos que leemos nos vemos en la obligación de incurrir en costos exagerados por leer lo que queremos o debemos leer.

Esto lleva a que muchos vean en instrumentos como el Kindle la salvación a la deserción lectora. Un libro para Kindle, comprado en Amazon, puede costar 2-3 dólares. Así las cosas, aunque el Kindle es costoso en un principio, a largo plazo puede ahorrar mucho dinero.

Sin embargo, disiento con aquellas personas que ven en el Kindle una opción. Aun más, disiento con aquellos que afirman que el libro impreso desaparecerá eventualmente.

Los que amamos la lectura sabemos que leer no se trata solo de encontrarle sentido a unas palabras de un texto. Leer es una experiencia sensorial, que va más allá de solo posar nuestros ojos sobre una superficie e interiorizar lo que dice allí.

Leer empieza desde la emoción de encontrar el libro que tanto buscamos porque estaba agotado; cuando después de ir a varias librerías o bibliotecas, por fin podemos tenerlo en nuestras manos. Por ejemplo, durante el aislamiento estuve buscando por varios meses el libro de Jane Eyre. Estaba agotado en todo el país por ausencia de importaciones. Cuando lo encontré, en la librería Tornamesa de la Zona G en Bogotá, varios meses después del inicio de mi búsqueda, fue un momento de felicidad absoluta.

Posteriormente, cuando lo tenemos en nuestro poder, quitarle el plástico, cuando este es nuevo, es otra experiencia sublime. Sabemos que dentro de ese libro habrá un mundo nuevo que no conocemos y que estamos a punto de descubrir.

Aun más, cuando este libro es de segunda, tenerlo en nuestras manos significa tener la historia de otras personas en esas páginas. Es decir, cuando compramos o alquilamos un libro usado, otros lectores ya pusieron su imaginación allí, inventaron mundos, imágenes, vidas. Eso es algo que un libro digital nunca tendrá. Mi libro favorito y más valioso es uno que se llama “La razón de mi vida” de Eva Perón, impreso en 1951. Es la primera edición, del cual solo se imprimieron 300.000 ejemplares. Tiene el color amarillo y el desgaste propio de casi 70 años de historia.

Para el verdadero lector, el que ve en la lectura un conjunto de cosas y no solo la historia misma, nunca será igual tener un instrumento digital como el Kindle que tener entre sus manos el papel impreso. Para los amantes reales de la lectura, los libros impresos tienen un olor característico, que nos transporta a otro lugar.

No es solo la historia, sino también el tacto y el olor de las hojas en blanco y negro, lo que nos lleva a olvidarnos del presente cuando estamos frente a un buen libro. Eso y un café en un día frío, nunca será eliminado por ningún invento tecnológico.

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