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Mundo  |  14 enero de 2022  |  12:00 AM |  Escrito por: Administrador web

En el Amazonas (Brasil) un indígena anduvo con su padre cargándolo por 12 horas para que fuera vacunado contra covid

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Para el indígena Tawy Zoé el cariño por su padre lo motivó a realizar un acto de profundo amor: durante seis horas caminó por lo más espeso de la selva Amazónica de Brasil con su progenitor a cuestas, todo para que Wahu Zoé, su padre, recibiera una dosis de la vacuna contra el covid-19.

Con una tela, Zoé improvisó una funda para cargar a Wahu sobre su espalda, hombros y cabeza y así desafió los peligros que acechan en una selva impenetrable como la de la Amazonia, como lo reseñó en su cuenta de Instagram el médico Erik Jennings, encargado de la vacunación en esa zona remota: “Tawy cargó a su padre durante 6 horas dentro de un bosque con colinas, arroyos y obstáculos hasta nuestra base”.

Según el relato de Jennings, después de que Wahu recibió la dosis contra el covid-19, Zoé lo subió al cargador improvisado y caminó las otras seis horas de regreso a su comunidad.

Cuenta el médico, que la vacunación de la población indígena ha sido una tarea muy compleja. Esta comunidad vive dispersa en un territorio de 669 mil hectáreas repartidas en 50 pueblos. La movilidad por lo territorios se realiza por senderos en el interior de la manigua que solo ellos conocen. Además, los Zoé decidieron autoaislarse para evitar contagios que los llevara a la muerte.

Para evitar este contagio, el médico relató que crearon una estrategia que los llevara a una vacunación exitosa.

“Se dividieron en grupos de aproximadamente 18 familias. Adoptaron la estrategia de no adoptar caminos entre ellos y evitar la proximidad con los blancos. Planeamos la primera vacuna y construimos juntos una forma segura de hacerlo. Usamos algunas cabañas de aldeas cercanas a nuestra base, lugares abiertos y aireados. Cada familia fue vacunada por separado. Su llegada fue por caminos que solo ellos conocían y sabían evitar los cruces entre los grupos. Esta táctica funcionó durante casi 1 año de pandemia y así fue respetada e incorporada durante la primera y segunda dosis”, expresó Jennings.

Fue así como crearon un área base hasta la que llegaban los integrantes de las familias indígenas sin que se cruzaran unos con otros. Allí, en esas casetas de madera y techo de paja, se adelantó la vacunación y según Jennings, hasta inicio de este 2022 ninguno de ellos ha registrado tener coronavirus.

 

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