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Ciencia Y Tecnología  |  03 febrero de 2022  |  12:00 AM |  Escrito por: Administrador web

Uruk, cuna de grandes inventos

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  Josué Carrillo

El día que me llevó mi mamá de su mano a la escuela, mi maestra, una joven bonita y de voz suave, a quien yo solía agotarle la paciencia, abrió mi cartilla La Alegría de Leer, me indicó con su dedo índice las primeras letras del abecedario que debía aprender y me prometió que si antes de salir a recreo, al cabo de una hora, reconocía las primeras 14 letras, podía montar en la rueda giratoria junto con los otros niños y que si al terminar el año, había aprendido a leer y a escribir, me daría como recompensa un libro ilustrado de fábulas de animales. Al cabo de muchos años, después de haber ido a la universidad, supe que esa primera mañana de escuela gocé de varias de las creaciones de un pueblo injustamente ignorado, que datan de cinco a seis milenios atrás.

En los albores de la civilización, en el sur de Mesopotamia, a orillas del río Eufrates, habitó un pueblo, los sumerios, al que se le deben varios de los más trascendentales inventos que haya conocido la humanidad. Este pueblo no constituyó una entidad política determinada, sino más bien un conjunto de ciudades-estado, cada una con su propio rey. Entre las varias poblaciones que crecieron en esa región hubo una que merece mención especial, Uruk, pues fue esta la meca de los nuevos conocimientos. Esta ciudad, que llegó a tener unos 50.000 habitantes, que con relación a la población mundial de entonces era una metrópoli, vivió entre 3.800 y 3.200 a. C. una época de esplendor que se le conoce como el Período de Uruk, caracterizado por lo monumental de su arquitectura, la aparición de nuevos materiales de construcción y la invención de numerosos artefactos como el sello cilíndrico y la rueda y el invento más maravilloso de todos, la escritura.

Sin duda alguna el concepto más importante tenido por los sumerios fue el tiempo, pues a ellos se les debe la división del año en 12 meses, los meses en días, los días en horas y estas en minutos. Gracias a esta partición, pudo mi maestra ponerme plazos para darme una recompensa, y si asistí a la escuela debo recordar que la primera institución en la historia, que tuvo la función de impartir conocimientos nació en la ‘tierra de los hombres civilizados’, que es lo que significa Sumeria, el nombre que le dieron los acadios a este territorio.

La monumentalidad de su arquitectura se ve reflejada en sus zigurats, esas torres escalonadas y piramidales con finalidad religiosa, que fueron la inspiración de la Torre de Babel que nos relata el Génesis; algunos investigadores ven en estas estructuras el modelo que inspiró a los egipcios en la construcción de sus pirámides.

En Uruk deja de emplearse el adobe, una mezcla de barro y paja, moldeada en bloques y secada al sol, que se utiliza en otras poblaciones de la región, y se introducen la piedra caliza y los mosaicos. No es claro por qué aquí abandonan el uso de la tierra que tienen a sus pies y deciden traer la caliza desde lejos, ni por qué introducen los mosaicos en la decoración, a pesar de que para su hechura se requiere el concurso de mucha gente.

A finales del Período de Uruk transformaron los sellos planos, que se usaron para marcar las mercancías, en rodillos sobre cuya superficie grababan rótulos para luego estamparlos sobre superficies blandas, generalmente tablas de arcilla. Ese principio del sello plano, tanto como el del rodillo grabado para estampar telas y superficies de arcilla también fueron empleados por varios pueblos indígenas colombianos, entre muchos otros, los quindos que habitaron la hoya del Quindío. Diversos tipos de estos artefactos los conocí en la colección de cerámica precolombina del Dr. Evelio Quintero Villa (QEPD).

Si al final de la primera hora de clase pude montar en una rueda rotatoria o correr tras la rueda que hacía rodar con los golpes que le daba con un palo, fue porque en Uruk, a finales del período que lleva su nombre, hace unos 5.000 años, inventaron ese artefacto sencillo que en sus principios tuvo dos aplicaciones muy importantes: en el transporte, porque con la rueda se facilitó el movimiento de cargas pesadas y se agilizó el desplazamiento de la gente, y en la alfarería, porque permitió la construcción del torno alfarero cuya rueda se puede mover con los pies. Desde entonces las variaciones y aplicaciones de ese invento elemental y simple han sido tantas como útiles, incluso hasta para juegos de niños.

Y si conocí las letras del abecedario y aprendí a leer fue porque, cinco milenios atrás, en esa ciudad ignorada por casi todo el mundo, nació la escritura y, por consiguiente, llegó la lectura. Cuenta la leyenda que Emmerkar, el rey mítico fundador de Uruk, tenía entre manos un negocio delicado con un rey vecino, pero por las dificultades para enviarle mensajes que no fueran alterados por sus mensajeros, decidió grabar en tablillas de arcilla lo que necesitaba decirle. La leyenda no cuenta cómo pudo leer el destinatario lo que Emmerkar le decía, pero este no es el quid del asunto, lo importante es que con esto planteó la necesidad de encontrarle solución al problema de conservar anotaciones fieles que no dependieran de la memoria ni la voluntad de los mensajeros e ideó la manera de registrarlas. De esta manera vio la luz el invento más importante que haya conocido la humanidad: la escritura. La evolución de la escritura se originó en la práctica mercantil y de la necesidad de tener control de las mercancías almacenadas -control de inventarios, diríamos hoy-, por lo general, en los templos. Con los registros escritos comienza la historia y a partir de ese momento, todo lo acontecido en el mundo antes de la escritura pertenece a la prehistoria.

Pero no solo los inventos mencionados se le deben a ese pueblo que habitó la Mesopotamia, el asiriólogo Samuel Noah Kramer, autor entre otros libros del clásico La historia comienza en Sumer, refiere 39 ‘primicias’ que los sumerios le dejaron a la humanidad, de las cuales citaré algunas:

  • Cuatro personajes de gran similitud con los que aparecen posteriormente en la Biblia: Moisés, Noé y la versión del gran diluvio, Job y el Mesías eran conocidos antes en Sumeria; además, aquí se tiene el primer relato de una resurrección.
  • En el campo literario, son los sumerios quienes tienen las primeras fábulas de animales, los primeros proverbios y refranes, las elegías y la epopeya heroica más antiguas, la primera canción de amor, la primera metáfora, los primeros debates literarios y el primer catálogo de libros. De Uruk es la diosa Innana, famosa por ser la primera escritora del mundo conocida por su nombre.
  • Además de su arquitectura monumental, fueron los sumerios quienes primero desarrollaron técnicas para irrigar el suelo.

Como se puede notar, mucho de lo vivido por mí en ese primer día de clase procede de las aportaciones hechas por los sumerios: la hora, la escuela, la escritura, la rueda y el libro de fábulas, y quién sabe cuántas otras cosas más.

 

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