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Política  |  27 marzo de 2022  |  12:00 AM |  Escrito por: Administrador web

Francia Márquez, más que una Marquesa de Yolombó

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Por Maureén Maya

Cuando el nombre de Francia Márquez empezó a ocupar los titulares de la gran prensa nacional como seria aspirante a la presidencia de Colombia, una enorme curiosidad se desató en torno a su historia de vida y sus luchas, como sobre la pertinencia de esa aspiración. Para algunos era una obnubilada que apuntaba más alto de lo que debía, dado su origen, raza, trayectoria, baja formación académica, nula experiencia en las arduas tareas de la administración pública y la ausencia de padrinazgos políticos tradicionales. Además, el simple hecho de pensar en una mujer presidenta en Colombia, ya sonaba demasiado extraño y ajeno a la realidad fáctica, pero encima negra, pobre y de ideas progresistas, era casi que un exabrupto. Otros más benévolos reconocieron su coraje y lucha ambiental, pero también dudaron de su capacidad política, mientras que algunos más se preguntaron ¿Por qué no? Ninguno, seguramente, alcanzaba a imaginar que pasadas las semanas de campaña de los precandidatos del Pacto Histórico -que ya sabían serían derrotados por el mentor de la iniciativa-, Gustavo Petro, su nombre empezaría a ganar singular notoriedad y sus discursos, en primera persona, recordando lo que el país no debe olvidar, calarían de modo profundo en la conciencia de una nación que recién empieza a despertar.

Varias ciudadanas y ciudadanos afirmaron que sería un error garrafal de Petro no elegir a Francia Márquez como fórmula vicepresidencial. No sólo por el deber de honrar la palabra cuando se acordó en la conformación del PH que el segundo puesto logrado en la votación de la consulta interpartidista del pasado 13 de marzo sería la formula del candidato ganador, sino también, luego de publicarse los resultados que convirtieron a Márquez en protagonista de la jornada, porque se trataría de reconocer la voz de los silenciados, de acatar la voluntad popular y darle el lugar que corresponde a una mujer valiente, luchadora, construida desde la marginalidad y cuyo importante caudal electoral, no se podía ignorar ni minimizar.

Un día después de los resultados de la consulta, Francia fue interrogada por varios medios que insistían en preguntarle si Petro la escogería como su fórmula presidencial o si ella le exigiría esta designación tras la elevada votación obtenida, superando al candidato ganador de la Coalición Centro Esperanza, Sergio Fajardo; pues mientras Francia quedó en segundo lugar en el PH con 785.215 votos, Fajardo, logró 723.475 votos[1].

“Yo no tengo afán por ocupar un cargo, mi afán es lograr un cambio para este país, eso significa un proyecto de construcción colectiva que hemos venido construyendo con el Pacto Histórico desde lo rural, desde las zonas más empobrecidas de Colombia”, respondió Francia. Y para muchos era confirmación de que no aceptaría ser formula de Petro, pues ella quería ser presidenta no vice, y, además, como afirmó después, tampoco tiene vocación de “adorno”.

Pasados ocho días de especulaciones, en los que se afirmaba que Petro tenía en mente a la esposa del actual alcalde de Medellín Daniel Quintero o a la hija del dirigente del partido Liberal César Gaviria, como fórmula, y que en alguna emisora se dijera que Francia nada le aportaría a Petro de ser elegida, en términos políticos y electorales, pero que no reconocerla si le restaría a su candidatura, el senador Gustavo Petro, convertido en candidato oficial del Pacto Histórico con 4’495.831 votos en la consulta, confirmó lo esperado: Francia sería su fórmula a la presidencia de Colombia del Pacto Histórico.

Con la selección de Márquez, luego de “un recorrido largo por la historia de este país, hoy llegamos a un momento definitivo, hemos logrado un triunfo indudable, millones de colombianos ha puesto su decisión colectiva por el cambio de Colombia”, afirmó Petro, tras reconocer que Márquez era “la mejor candidata en general que hemos tenido en los últimos tiempos. Me alegra de corazón que nos acompañes en este viaje que arranca para ganar en primera vuelta y llegar a la Casa de Nariño”.

Millones de colombianos, tal vez más de los 5’818. 375 que votaron la consulta del PH, sabrán reconocer en la designación de Márquez un acto de justicia histórica, de revolución política en la que finalmente, una digna representante del pueblo colombiano, una mujer hecha realmente a pulso en las briegas populares, en las calles de La Toma, Cauca, cuando en 2001 junto a otros y otras líderesas sociales se levantaron para impedir la entrada de la multinacional sudafricana Anglo Gold Ashanti a su territorio, repeliendo luego la llegada paramilitar, podrá sumar con incidencia y legitimidad política a la construcción de un nuevo capítulo en la historia de un país desangrado, explotado y violentado durante décadas, o siglos.

Francia Márquez representa lo invisible, lo despreciado desde los ejes de poder nacional, lo proscrito de las agendas nacionales y la negritud que amplios y poderosos sectores del país jamás han reconocido como interlocutores válidos de un mismo nivel, porque siempre los negros, los indios, los campesinos han sido vistos y tratados como los de abajo, los que nacieron para servir y obedecer, trabajar de sol a sol con sus callosas manos, sufrir y callar, jamás para mandar y menos para orientar el rumbo de una nación. En Colombia sólo hemos tenido un presidente negro: el cartagenero Juan José Nieto Gil, quien ocupó la máxima magistratura del país durante seis meses, luego de declarar la independencia del estado de Bolívar -siendo su exgobernador-, y liderar la rebelión de la Confederación Granadina en 1861.

La marginal

Las luchas de Francia Márquez no se dieron en las aulas del colegio San Carlos o en el Gimnasio Moderno de Bogotá ni en la Universidad de Harvard, Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos y tampoco estudiando desarrollo económico en el London School of Economics, menos dando clases en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy o como parte del exclusivo MIT (Massachusetts Institute of Technology), o de otros altos centros de estudios reseñados en las hojas de vida de nuestros nefastos o poco confiables ex presidentes. No. Sus luchas fueron otras, y se dieron entre el barro de calles húmedas, entre jornaleros, en humildes salones comunales, en la vereda de Yolombó pero no en el rol de hija rebelde del alcalde como lo fue la célebre Marquesa de Yolombó, cuyas batallas y peripecias en contra de ese violento mundo masculino que la somete, de mineros ansiosos de oro y mujeres criadas en la ignorancia para complacer déspotas maridos, se narran en la novela escrita por el autor antioqueño Tomás Carrasquilla, publicada en 1928. No. Francia nació con las manos vacías, pero con el corazón llenó.

Mientras Bárbara es hija de un matrimonio aristócrata entre Don Pedro Caballero, propietario de la mina de santa Polonia y alcalde de Yolombó y Doña Rosalía Alzate, oriunda de España, Francia Márquez es hija de Gloria María Mina López, una humilde minera, también partera, y de Alfredo Márquez Trujillo, un obrero que con dificultad lograba llevar el pan a la mesa, para satisfacer once hijos. Francia pasó buena parte de su infancia bajo el cuidado de sus abuelos; Barbara con sus nanas. A las dos, más allá del tiempo y el momento histórico, las une una existencia rebelde en un mundo despiadadamente injusto y necesitado de cambios profundos, orientados a humanizar las relaciones humanas, sociales y políticas, y el haber superado las barreras de la educación, los privilegios y la marginalidad, y los condicionamientos de cuna. Márquez -que no es Marquesa- nació en la desconocida vereda de Yolombó, corregimiento de La Toma, en el convulsionado municipio de Suárez, Cauca, en 1982. Doña Bárbara Caballero y Alzate nació en Yolombó, Antioquia, en un tiempo marcado por la esclavitud, pero también afectado por las ideas de la Regeneración y el liberalismo ateo que amenazaba la jerarquía religiosa y moral de la sociedad colombiana que entonces definía el rol la mujer del siglo XIX.

Las dos crecieron con los ojos abiertos, con un caudal de preguntas cayendo sobre su conciencia, indagando sobre las causas de las desigualdades que las rodeaban, expresando sin tapujos sus desacuerdos, luchando contra sus temores interiores y desafiando las normas de un mundo agobiante, cruel y ajeno. Ninguna de las dos se resignó a su historia marcada por otros, y cada una, en su propio contexto, con sus creencias heredas o construidas en el trasegar de la vida, asumió de manera libre, las riendas de su propio destino.

Bárbara a los 17 años se fue a trabajar a la mina de oro de su padre desafiando su voluntad y la de su aristócrata familia venida de España como colonizadores de indomables y ricas tierras, que ya no reconocían en esta niña las enseñanzas impartidas ni entendían esa terca decisión de convertirse en una mujer influyente en su pueblo, capaz de cambiar las injusticias y lograr que esa cerrada sociedad, pacata y enmohecida, aceptará la presencia de comunidades negras en sus fiestas sociales, culturales y religiosas, en calidad de invitados y no como esclavos. Lo más importante para ella era desarrollar acciones que cambiaran la percepción que se tenía sobre la mujer -de hija a esposa dadora de hijos o de hija a monja- y desarrollarse como una librepensadora.

Francia, a los 16 años tenía su primer hijo como madre soltera y a los 20 luchaba contra las multinacionales que recibían títulos mineros de los presidentes de turno y desafiaba la autoridad del alcalde de Suarez, Cauca que exigía con ferocidad que los mineros artesanales fueran desalojados. Era la misma orden que impartían los paramilitares del Bloque Calima, que en cabeza de Ever Veloza, alias HH estaban tras el oro y las ricas tierras ocupadas por comunidades negras que se oponían al “desarrollo” prometido.

La lucha de Francia, paso a paso, le permitió ir ganando notoriedad, primero en la vida local, como parte de las comunidades afrodescendientes del Consejo Comunitario de La Toma en el municipio de Suárez que se resistían al desalojo y rechazaban las concesiones y títulos de explotación minera, que desconocían el derecho a la consulta previa y al consentimiento libre e informado. Esta lucha la convirtió junto a los demás líderes de su comunidad en objetivos militares de los grupos paramilitares Águilas Negras, Los Rastrojos y Bloque Capital. Las amenazas se hicieron realidad el 7 de abril de 2010, cuando en La Toma fueron asesinados ocho mineros a las orillas del río Ovejas, el mismo río en el que Francia escuchaba la voz de su abuelo, la comunidad compartía el almuerzo y el oro, y los jóvenes salían a pescar en las noches de luna llena.

Francia no se amilanó ante las amenazas y los asesinatos, y haciendo uso de los recursos de la justicia, junto con Yair Ortiz Larraondo interpusieron una acción de tutela ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Popayán demostrando lo evidente: la “vulneración de los derechos a la vida digna, consulta previa, al trabajo, debido proceso y a la autonomía e integridad cultural”. Francia hablaba en nombre del Consejo Comunitario La Toma. “Habían pasado solo horas de haber radicado la tutela cuando uno de sus líderes recibió un mensaje de texto amenazándolos de muerte. Les daban apenas unas horas para abandonar el territorio. Ninguno cedió.

En diciembre de 2010 la Corte Constitucional seleccionó la tutela para estudiarla después de pasar por varias instancias, incluidas las de la Corte Suprema de Justicia. El magistrado Nilson Pinilla Pinilla, contra todo pronóstico, les dio la razón y frenó el proceso que estaba adelantando Héctor Jesús Sarria, a quien le habían adjudicado más de cien hectáreas para la explotación de oro en el sector La Carolina, ubicado a pocos kilómetros de La Toma”[2]. Sus derechos tutelados, fueron reconocidos mediante sentencia T-1045A de 14 de diciembre de 2010​, sobre la identidad e integridad étnica, cultural, social y económica, y el derecho a la consulta previa de comunidades afrodescendientes y étnicamente minoritarias.

Iniciado el 2014, Francia, como representante legal del Consejo Comunitario de comunidades afrodescendientes del corregimiento La Toma, hizo parte de la mesa interétnica e intercultural del Norte del Cauca que le exigió al Gobierno Nacional detener la minería ilegal y el otorgamiento de títulos mineros sin consulta previa en territorios étnicos. “Así mismo se le pidió realizar acciones que permitieran identificar posibles actos de corrupción institucional frente a la minería ilegal que estaba contaminando el territorio. En octubre del 2014, fue desplazada forzosamente del territorio y declarada, junto con sus hijos, objetivo militar por parte de grupos paramilitares”[3].​

Pero Francia, aún acorralada por las amenazas, soñaba con llegar más lejos. Mientras Bárbara luego de sus luchas sociales, de levantar escuelas y despertar la conciencia en algunos vecinos, y de haberse convertido en una acaudalada dama de sociedad, soñaba con un esposo, de conformidad con las normas sobre moralidad femenina propias de la ideología católica que consideraba que a la naturaleza femenina correspondía el espacio interior, es decir el cuidado del hogar, Francia anhelaba saber, hacer y lograr más para su gente. Siendo adolescente había estudiado Técnicas en Explotaciones Agropecuarias en el Sena en Cali, cuando “dividía su tiempo entre criar a sus dos hijos, trabajar como empleada doméstica y estudiar”[4], pero ya en 2011, consciente de la importancia de profundizar sus conocimientos para obtener mejores herramientas de defensa de sus derechos y los de su comunidad, se inscribió en la facultad de Derecho de la Universidad de Santiago de Cali.

“El día que se fue para Cali más de cincuenta mujeres del Consejo Comunitario de La Toma salieron a despedirla. Francia había fundado la Escuela de Mujeres de La Toma un año antes y había comenzado un proceso de formación en derechos humanos y proyectos productivos. Ellas, que la habían visto defender el territorio, ahora la veían partir buscando, nuevamente, un beneficio para todas”[5].

Tiempo después, regreso para, junto con otros liderazgos de su territorio, emprender la llamada “Marcha de los Turbantes”, como una forma de identificar su origen étnico. La Marcha arrancó el 17 de noviembre en el municipio de La Toma y llegó a la ciudad de Bogotá el 27 de noviembre, habiendo recorrido cerca de 600 kilómetros a pie. El objetivo era claro: “Exigirle al gobierno el cumplimiento de la sentencia de la Corte Constitucional que amparaba los territorios ancestrales de las comunidades negras de la región, y exigir el fin de la minería ilegal y la minería institucional que estaba causando la contaminación del río Ovejas y el desplazamiento forzado de comunidades”[6].

Las mujeres resistieron en la fría capital colombiana, y tras permanecer dos meses en la sede del Ministerio del Interior, conocida como La Giralda en el centro de Bogotá y en la Casa Afro, lograron el reconocimiento de 27 Consejos Comunitarios del Norte del Cauca como sujetos de reparación colectiva.​ Un triunfo político sin precedentes.

Ese mismo año hizo parte de la quinta delegación de víctimas que viajó a La Habana para participar en el desarrollo de los diálogos de paz entre la guerrilla de las FARC y el Gobierno Nacional, donde habló sobre la necesidad de garantizar la participación efectiva de los pueblos étnicos en el proceso de lograr la paz estable y duradera. En ese momento era una desplazada más por acción de los violentos y la inoperancia -o complicidad- del Estado. Pero a pesar de su dura realidad, no fue este su último papel destacado en la lucha por justicia y derechos para su gente.

“La escena ocurrió un día de agosto del 2019 en un salón del hotel Inter, en el centro de Bogotá. Acababa de terminar una reunión entre líderes de organizaciones sociales del departamento del Cauca y funcionarios del Ministerio del Interior. Hubo palabras incómodas, acusaciones, reclamos. El funcionario a cargo, un viceministro furioso, se acercó a Francia Márquez. La llamó resentida. “Usted necesita ir a terapia”, le dijo.

“La vaina era que estábamos discutiendo y él empezó a usar ese lenguaje de ‘pobrecitos’, de gente que necesita atención, como si fuéramos menores de edad. Cuando le dije que su actitud y la forma como estaba planteando las cosas era racista, me mandó a terapia. A mi compañero Víctor Hugo Moreno, que le habló de la misma forma, le respondió distinto. Es que, siendo mujer, y negra, hay más soberbia y más desprecio. Fue muy fuerte”, recuerda Francia.

No era la primera vez que se enfrentaba a una situación así. Sofía Garzón, una amiga que la conoce bien, cuenta que en un evento sobre la diáspora negra en Irán, un traductor la regañó porque no permanecía “en su lugar”. Cuando propuso su nombre para la Cámara de Representantes por la Circunscripción Afro, en las elecciones pasadas, sus propios compañeros –hombres– la desmoralizaron con una larga lista de razones por las que no debía presentarse.

“Pero es que yo no he venido a pedirles permiso”, les contestó Francia. “Ahí fue muy brava y berraca”, relata su amiga”[7].

Un año antes, en abril de 2018, Francia Márquez recibió el premio Goldman, considerado como el nobel que se otorga a los líderes sociales que luchan por el medio ambiente y la preservación de los ecosistemas. El prestigioso reconocimiento se entrega “anualmente a ambientalistas en las seis zonas continentales del mundo y Márquez recibió el premio correspondiente a Centro y Sudamérica por su acción para frenar la minería ilegal de oro en su tierra ancestral. Según fuentes oficiales, el 80% de todo el oro minado anualmente en Colombia es producido ilegalmente con métodos que causan una devastadora destrucción ambiental, incluyendo deforestación y contaminación de ríos con residuos de químicos peligrosos”[8].

Por ello, y por más, cuando en diciembre de 2021 el partido Polo Democrático Alternativo a través de su presidente Alexander López hizo oficial el aval para la candidatura presidencial de Francia Márquez de 2022, para “hacerse con espacios que han sido ocupados tradicionalmente por grandes poderes” no sorprendió a muchos, aunque no faltaron las voces de alarma, que si bien reconocían su trabajo en la defensa de los derechos humanos, la justicia social y la búsqueda de la paz, y que ella había sido destacada entre las 100 mujeres más influyentes del mundo en 2019 por la BBC y reconocida en 2018 por la Revista Credencial como uno de los personajes del año, insistían en su falta de preparación académica, su nula experiencia en temas de administración y su fragilidad política en un mundo en exceso exigente y despiadado.

Sin embargo, luego de una ardua campaña electoral, de llenar también como Petro escenarios en distintas ciudades de Colombia, de hablarle desde el corazón a los sectores sociales siempre excluidos y despreciados, muchos ciudadanos empezaron a reconocer que esa Francia que no se hizo en las grandes aulas académicas y que no conocía la tragedia colombiana por haberla leído en abultados libros de historia sino por haberla vivido, bien podría llegar a ocupar un lugar digno y destacado en la política nacional. Hoy Francia representa la Colombia silenciada, aterrada y marginada, pero llena de esperanza de cambio. Petro lo sabe, y por eso, luego de sus coqueteos con otras toldas políticas, decidió proponerle ser su fórmula a la presidencia; un hermoso acto de coherencia y de justicia que no sorprendió, pues parecía un desenlace natural. En el acto de confirmación, Petro dijo también que, en caso de llegar al poder, lo que parece bastante posible dadas las encuestas, Francia sería ministra de la Igualdad, una nueva cartera que se crearía bajo su Gobierno.

“Hay que agarrarse del asiento, porque vamos a despegar y viviremos días intensos. Y me alegro mucho en el corazón de que nos acompañes en este viaje que vamos a iniciar el día de hoy y que termina en el Palacio de Nariño”, expresó el candidato”[9].

Luego de su proclamación, Gloria Gaitán, hija del caudillo liberal asesinado el 9 de abril de 1948, le envió una carta pública, en la que expresaba su complacencia con esta designación y destacaba lo que en términos históricos significa que una mujer pobre, negra y venida de esa Colombia marginal, sea hoy una legítima opción de poder.

“En el tarjetón de la escogencia para candidato presidencial marqué tu nombre con el propósito de que una mujer con carácter, honestidad y transparencia, como tú, lograra una votación remarcable, a fin de que, de ahora en adelante, tus palabras y tu ejemplo tengan influencia en el devenir político de Colombia.

Al depositar mi voto pensé en “el negro Gaitán”, como le decía la oligarquía a mi papá para ofenderlo. También pensé que soy hija única porque, cuando nací, mi papá comenzó a hacer estricto control de la natalidad, argumentando que solo quería tener una niña. Decía que el futuro de Colombia iba a estar en manos de las mujeres. Ese era mi padre, “el negro Gaitán”, el profundamente feminista.

Y tú, mujer y negra, con carácter y rectitud, eres la representación misma de lo que soñaba mi papá. Es por ello por lo que te escribo ahora, para contarte un hecho que quiero que te sirva, ya que pongo mis manos al fuego de que tu meta de vida no es ser presidenta, sino que el pueblo llegue al poder. Sé que ese es tu propósito y por eso te relato aquí la decisión de mi papá quien, al igual que tú, tenía como propósito que el pueblo llegara al poder.

Él buscaba instaurar una democracia directa, donde el pueblo fuera el protagonista central y el hacedor de los destinos de Colombia, no con un modelo oclocrático sino con altos niveles de capacidad, pero respetando siempre la voluntad colectiva.

Cuando se volvió famoso nacionalmente, a raíz de la defensa de los trabajadores de las Bananeras, le propusieron la Primera Designatura, como se denominaba en aquel entonces la Vicepresidencia. No aceptó, diciendo que él lo que buscaba no era llegar a la presidencia, sino que el pueblo llegara al poder y que, para ello, se necesitaba contar con una gran organización consciente y sumamente disciplinada para llevar adelante y defender esa conquista. Solo así se podía resguardar el poder popular”[10].

Francia hoy tiene el rostro de la reivindicación social de las mayorías empobrecidas y esclavizadas de Colombia. Y como Doña Bárbara, que se hizo en el siglo XIX y comienzos del XX, un tiempo de transición marcado por las ideas de progreso formuladas desde Europa, la migración y la extracción minera como forma de riqueza, Francia asume su liderazgo político también en un proceso de transición y agobio social, que podría llevarla al poder, pues a diferencia de doña Bárbara, que termina a causa del dolor, la soledad y la traición marital de un falso español que se hacía pasar por inspector de minas, convertida en un alma en pena, un ser fantasmal y una mujer sin vida, Francia se prepara para convertirse en la primera mujer afro en llegar a la Casa de Nariño, y no en condición de servidumbre, sino de poder.

Hoy repetimos junto a Francia, la antigua palabra africana ¡Ubuntu!, para decir ¡Yo soy porque nosotros somos”, y unidos somos poder!

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[1] Luego de las denuncias de fraude por varios candidatos, y del escrutinio realizado como el CNE y las comisiones escrutadoras, el candidato Sergio Fajardo recuperó 391 votos.

[2] Las2orillas; “Francia Márquez: historia de un milagro social”. Por Natalia Prieto. Bogotá, 10 de marzo de 2022. Ver en: https://www.las2orillas.co/la-pelea-contra-la-gigante-ashanti-gold-que-crecio-a-francia-marquez/

[3] BBC; “Francia Márquez, la mujer que puso en jaque a la minería ilegal y a las represas en Colombia y acaba de ganar el premio Goldman”. Londres, 25 de abril de 2018. Ver en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-43879742

[4] Ídem;

[5] Las2orillas, Op.Cit.

[6] El Pacifista: “Hablamos con Francia Márquez, la lideresa negra que puso contra la pared al presidente Santos”. Por Juan David Ortiz Franco. Bogotá, marzo 3, 2016. /aparte publicado en la enciclopedia Wikipedia. Ver: https://pacifista.tv/notas/hablamos-con-francia-marquez-la-lideresa-negra-que-puso-contra-la-pared-al-presidente-santos/

[7] El Tiempo; “¿Quién es Francia Márquez? Esta fue la entrevista que le dio a BOCAS. Bogotá, marzo 22 de 2022. Ver en:

https://www.eltiempo.com/cultura/francia-marquez-quien-es-y-como-llego-a-ser-candidata-a-vicepresidencia-629569

[8] BBC, Op, Cit,.

[9] El Colombiano; “Es oficial: Francia Márquez es la fórmula vicepresidencial de Petro”. Por Pía Wohlgemuth. Medellín, 23 de marzo de 2022.

Ver en:

https://www.elcolombiano.com/colombia/politica/gustavo-petro-confirma-a-francia-marquez-como-su-formula-vicepresidencial-KH16999245

[10] Las 2 orillas; “Carta abierta de la hija de Jorge Eliécer Gaitán para Francia Márquez”; Bogotá, 23 de marzo de 2022. Ver en: https://www.las2orillas.co/carta-abierta-a-francia-marquez/

TOMADA DE REVISTA SUR

https://www.sur.org.co/francia-marquez-mas-que-una-marquesa-de-yolombo/

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