• JUEVES,  08 DICIEMBRE DE 2022

Cultura  |  05 febrero de 2018  |  01:06 AM |  Escrito por: Robinson Castañeda

The post: ¿Cuántas verdades tiene una mentira?

6 Comentarios

The post: ¿Cuantas verdades tiene una mentira?

Como todas las de su estilo, es una película llena de muchos nombres, ritmos, intrigas y luchas por decir lo prohibido. Exige bastante concentración.

¿Usted es importante? Pregunta la chica con pinta de hippie a uno de los reporteros del periódico The Washington Post quien desprevenido y asustado responde que es uno de los redactores generales. Uno más en el conglomerado de periodistas que a esa hora de la tarde en el afán del cierre de edición, no se percata de quien entra o sale del lugar repleto de máquinas de escribir, escritorios, ceniceros y mucha tensión. Unos fuman, otros toman café, algunos llaman, escriben notas ligeras. Lo que sea pero todos se encuentran haciendo algo en su apresurada vida de las noticias. La chica le deja sobre el teclado una caja de zapatos en la que hay algo importante y se va de rápido. El periodista mira. Queda estupefacto y corre a donde su director.

Dentro del paquete se encuentran los documentos que revelan las operaciones encubiertas del pentágono y todas las mentiras dichas por los presidentes norteamericanos de los últimos 30 años, después de La Segunda Guerra Mundial. Lo más relevante entre todo el papeleo es que el gobierno sabía que Vietnam era una guerra perdida.

Ese el tema primordial. Y los documentos son importantes tanto por eso, como porque The New York Times, la competencia directa, un día antes había sido sancionado por la Procuraduría General y amenazado por el Presidente Richard Nixon para evitar que siguieran publicando esa información clasificada, en más reportajes.

En otra de las historias bases de la película The Post, dirigida por Steven Spielberg, tenemos a Katherine Graham- Meryl Streep-, quien se debate entre las preocupaciones financieras para que The Washington Post, el periódico que heredó de su padre, no desaparezca. Busca socios importantes, sobre todo banqueros inversionistas. En su equipo de trabajo tiene al señor Ben Bradlee -Tom Hanks-. El editor general dispuesto a todo por dar a conocer la información obtenida de un infiltrado quien se la robo al pentágono y la soltó al que estuviera dispuesto a publicarla.

El pueblo debe saber la verdad. Esa la premisa de esta obra. El asunto es que los dos personajes principales tienen rabo de paja. Katherine, porque organiza en su casa, semanalmente, reuniones y fiestas con sus amigos quienes son importantes personajes de la elite norteamericana: Ministros, generales del ejército, senadores, políticos, gobernadores y otros, pues ella viene de una familia prestigiosa y debe preservar ese legado. En esos encuentros charlan, se ríen, bailan, se dan regalos, cenan, se cuentan secretos, cierran negocios. Ella siente que si autoriza esa publicación tan comprometedora en su diario, traicionará a esas personas.

Ben no se queda atrás. Fue uno de los más cercanos del Presidente John F. Kennedy. Se le acusa en privado y éticamente por parte de Katherine, de mantener estrechas relaciones personales con muchos funcionarios de esa administración. Pero a él no le interesa perder su reputación ni tracionar a esos conocidos de años pues siente que es su responsabilidad decir una verdad. Al menos en parte.

En otro bando de los que se oponen a la publicación se encuentran los directivos de periódico que no quieren que eso se de a conocer a la opinión pública, pues tienen miedo a quedarse sin socios, sin dinero, sin poder. Saben que Richard Nixon los va a vetar de La Casa Blanca y los inversionistas huirán del barco periodístico que se hundirá por las puertas que se van a cerrar.

Por su parte está la infantería en las trincheras. Reporteros que trabajan sobre el tiempo, porque solo tienen 10 horas antes del cierre de edición para hacer su mejor trabajo: Redactar y darle forma noticiosa a las cerca de 15 mil páginas que se encuentran desparramadas por toda la casa de Ben, donde es el centro de operaciones improvisado.

Tan difícil de entender en un comienzo, como esta reseña, es la producción The Post. Una de las nominadas a mejor película en la próxima entrega de los premios Oscar de la Academia. Obra que exige mucha atención porque al ser un hecho de la vida real ocurrido en los años 70 y relacionado con política y periodismo, tiene una base fundamental de su relato en los diálogos, que por cierto son muy bien elaborados y poco evidentes. Son también los protagonistas, porque en ellos se definen los personajes en su totalidad. Están hechos para reforzar las acciones con suspenso y muchas veces quedan en medio camino, sin terminar. Con elipsis sólidas para que el espectador se enganche. Todo un detallado tejido con acotaciones incluso de soberbia e ironía que construyen un muy buen guion.

De las actuaciones ni hablar. Claras las motivaciones de los personajes principales y los del reparto que hacen lo suyo en el andamiaje de toda la narración. Se sabe a dónde quieren ir y qué dicen de sus pasados y sus miedos. Hablar de Meryl Streep y Tom Hanks sacándola del estadio en una dupla espectacular de talento actoral es poco. Se sobraron.

Buena mezcla de sonido e impecable fotografía. Encuadres llenos de mucho contenido y sutileza. Muy apropiados al tema abordado, tanto como el manejo del arte. Siempre hay algo en segundo plano que nos dice cosas en el subtexto. La película es toda una sinfonía de sueños fílmicos dirigida por Steven Spielberg quien ya es toda una institución en la historia del séptimo arte.

The Post no puede tomarse tanto como un relato preciso y riguroso de lo que realmente pasó en ese episodio donde el periodismo intentó ser silenciado por el poder. Siempre hay cosas que se deben cambiar en el guion para que la trama funcione y más en hechos de la vida real. Así es el cine. De todas formas la producción logra cautivar y al menos de todo lo mostrado algo tiene que ser una verdad y es que los gobiernos mienten a los ciudadanos en cualquier parte del mundo. Siempre. Y en estas épocas de efervescencia pre electoral no hay excepción.

Esta es una historia idealista en cuanto al mundo periodístico narrado. Ya en la vida real la cosa es a otro precio pues sabemos que una mentira tiene muchas verdades.

Título original: The Post // Año: 2017 // Duración: 116 min // País: Estados Unidos// Dirección: Steven Spielberg // Guion: Liz Hannah, Josh Singer // Música: John Williams // Fotografía: Janusz Kaminski // Reparto: Meryl Streep, Tom Hanks.

 

PUBLICIDAD


Comenta esta noticia

©2022 elquindiano.com todos los derechos reservados
Diseño y Desarrollo: logo Rhiss.net