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Mascotas  |  07 febrero de 2023  |  12:00 AM |  Escrito por: Administrador web

Los gatos tricolores

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En 1896, la autora alemana Jean Bungartz, en su libro “Gatos domésticos, sus razas y variedades” denominó a los gatos tricolores “carey” con blanco como "gatos españoles", aunque añadía que desconocía el origen de ese nombre popular ya que había gatos carey con blanco en todo el mundo.

Los gatos tricolores pueden tener diferentes combinaciones. A los que aludía la escritora alemana son conocidos como gatos calicó, que implica que los colores de la base están mejor definidos, con manchas grandes y abundancia de blanco.

Dentro de los gatos calicó la combinación de tres colores (siendo siempre necesario que esté presente el blanco más dos colores), y podemos tener como resultado otra combinación relativamente frecuente entre gatos domésticos con o sin raza que coloquialmente se denomina caliby, unión de los términos calicó y tabby, dando como resultado un gato con gran cantidad de blanco, rojo y manchas con el famoso patrón rayado. Cuando el patrón atigrado o tabby está muy mezclado con el blanco y el otro color presente y no forman manchas definidas, entonces reciben el nombre de torbies, fusión de tortuga y tabbies.

El torbie ya formaría parte, pues, de los gatos con patrón carey o tortuga, denominados así porque la mezcla de sus colores de base, el más común negro, rojo y blanco, recuerdan a los caparazones de las tortugas marinas carey. En los gatos tricolores tortuga esta combinación está tan mezclada que las manchas son pequeñas y difusas y el patrón resultante es un moteado muy caprichoso.

Otras combinaciones entre los gatos tricolores, tanto calicós como tortugas, son el azul, el crema y el blanco o el lila, caramelo y blanco entre otras varias combinaciones de colores sólidos y sus diluciones y algunas nuevas mutaciones naturales que van apareciendo, tanto en gatos con raza como sin ella. También puede aparecer el rasgo tricolor en gatos colourpoint, el patrón característicos de siameses y thai, entre otras razas, y mostrar solo en las extremidades esta combinación tan llamativa. En conclusión, los gatos tricolores pueden ser carey o tortuga y gatos tricolores calicó, dependiendo de la presencia visible del blanco en el resultado final.

Todo esto son colores y patrones entre los gatos domésticos, no razas, ni definen en modo alguno su comportamiento.

Los gatos machos carey o calicó son escasos y pueden definirse como rarezas, pero existen. También se suele decir que ningún gato macho tricolor es fértil. Esto no es técnicamente cierto y existen varios registros de machos tricolores que conservan la capacidad de reproducción, pero es importante señalar que estos machos no transmiten el color tricolor a sus descendientes.

Hasta el momento, hay tres alteraciones genéticas descubiertas que expliquen la presencia de gatos machos tricolores: el mosaicismo, el quimerismo y el síndrome de Klinefelter. Algunas de estas afecciones llevan aparejadas enfermedades autoinmunes o mayor predisposición a desarrollar tumores.

El mosaicismo somático es una condición por la que un gato macho, en este caso, posee diferentes células que contienen a su vez diferentes genotipos o fenotipos debido a un error en la división celular temprana durante su desarrollo. Al producirse una mutación en uno solo de los cigotos, estos gatos machos pueden desarrollarse con algunas células que tienen el genotipo del color tricolor, mientras que otras células tendrán un genotipo diferente que no permite esta expresión. Lo que diferencia el mosaicismo del quimerismo es el número de cigotos implicados: en el mosaicismo solo hay uno, mientras que el quimerismo es una mutación en la que participan dos cigotos. Los machos tricolores a consecuencia del mosaicismo pueden ser fértiles.

El quimerismo es la fusión de dos cigotos fertilizados que se convierten en un único individuo, que se desarrolla manteniendo la información genética de ambos. Al producirse esta fusión, coexisten a la vez las características independientes de los dos cigotos, dando como resultado gatos machos tricolores que combinan la información genética de los dos cigotos de los que procede. Para saber si un animal es quimérico, solo se puede averiguar mediante un análisis de ADN a cada lado de su cuerpo, lo que arrojaría dos resultados diferentes entre sí. Los gatos machos tricolores quimera pueden ser fértiles.

Para que se produzca la combinación tricolor se necesitan dos cromosomas XX, por eso son abrumadora mayoría las hembras que lo presentan y “técnicamente” es imposible que lo herede un gato macho, cuyos cromosomas son XY. En el síndrome de Klinefelter, se produce otra alteración y los gatos machos tienen un cromosoma X extra, por lo que sus cromosomas sexuales finales resultan ser XXY y por consiguiente pueden heredar el genotipo tricolor. Los gatos machos tricolores a causa del síndrome de Klinefelter son infértiles y tienen una esperanza de vida más reducida.

En Internet se han popularizado algunos gatos que, por su coloración, se utilizan como ejemplo de quimerismo. Son las hembras tricolores Venus y Quimera y el macho Narnia. Ninguno de los tres son quimeras, lo que implicaría que cada lado de su cuerpo tendría un ADN diferente. En los tres casos estaríamos hablando de mosaicismo, y el caso más interesante es, sin duda, el de Narnia, el macho, ya que la alteración genética que le causa el mosaicismo resulta un enigma científico. Narnia es un británico de pelo corto con pedigrí, lo que ha permitido rastrear su genealogía y conocer en profundidad la genética de colores de su linaje y no hay aún explicación para su parche diluido de color azul. Narnia, por cierto, fue padre en 2019.

 

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